Todas las imágenes corresponden a fotografías tomadas dentro de un radio inferior a 4 km desde nuestro hotel.

El Bosque

Alrededor de Casa Formanontanos existen amplias áreas boscosas de diversos tipos.

El bosque comienza a pocos metros del hotel, y se accede por una senda que bordea un denso robledal hasta el otero del antiguo castillo, del que ya sólo queda un túmulo de piedras derruidas y el misterioso pozo, ahora cerrado, que según la leyenda histórica era la entrada a un pasadizo subterráneo que conectaba el castillo con las minas de oro abiertas por los romanos.

Así pues, el tipo de bosque dominante en las cercanías está constituido fundamentalmente por robles (Quercus Pirenaica), con algunos ejemplares de notable porte.

Así pues, el tipo de bosque dominante en las cercanías está constituido fundamentalmente por robles (Quercus Pirenaica), con algunos ejemplares de notable porte. En otra zona del valle nos encontramos con bosque húmedo y de umbría, con poblaciones casi selváticas de negrillones (una variedad de olmos), albarines (álamos blancos) y sauces, combinados en diversos lugares con abedules, hayas, saúcos, espino albar, y arbustos florales de diversas especies.

Todos estos bosques cercanos a nuestra casa son el lugar idóneo para “perderse un rato”, recorriéndolos a pie o en bicicleta por alguno de los senderos que los atraviesan. XXX (Nombre del hotel) cuenta con alquiler de bicicletas, lo que permite salir desde la misma puerta del hotel para realizar diversas rutas, con distintos niveles de dificultad o exigencia, incluso sin tener que transitar por ningún tramo de carretera, lo que facilita especialmente la actividad para familias con niños pequeños (Ver el apartado “Nuestras Actividades”).

La vertiente norte de la sierra ofrece bosques más salvajes, no exentos de cierto peligro, tanto por la fauna como por lo abrupto y solitario del terreno, por lo que conviene internarse en grupo y con guías de cierta experiencia.

Alrededor de Casa Formanontanos existen amplias áreas boscosas de diversos tipos.

El bosque comienza a pocos metros del hotel, y se accede por una senda que bordea un denso robledal hasta el otero del antiguo castillo, del que ya sólo queda un túmulo de piedras derruidas y el misterioso pozo, ahora cerrado, que según la leyenda histórica era la entrada a un pasadizo subterráneo que conectaba el castillo con las minas de oro abiertas por los romanos.

Así pues, el tipo de bosque dominante en las cercanías está constituido fundamentalmente por robles (Quercus Pirenaica), con algunos ejemplares de notable porte.

Así pues, el tipo de bosque dominante en las cercanías está constituido fundamentalmente por robles (Quercus Pirenaica), con algunos ejemplares de notable porte. En otra zona del valle nos encontramos con bosque húmedo y de umbría, con poblaciones casi selváticas de negrillones (una variedad de olmos), albarines (álamos blancos) y sauces, combinados en diversos lugares con abedules, hayas, saúcos, espino albar, y arbustos florales de diversas especies.

Si ascendemos hacia el alto de San Feliz, además de castaños y cerezales alcanzamos la zona de inmensos y solitarios pinares de montaña, que, aunque plantados para su explotación hace décadas, han alcanzado gran envergadura y constituyen un biotipo característico, con extensos helechales y abundante fauna (corzo, jabalí, lobo), además de gran cantidad de setas durante todo el otoño.

Todos estos bosques cercanos a nuestra casa son el lugar idóneo para “perderse un rato”, recorriéndolos a pie o en bicicleta por alguno de los senderos que los atraviesan. XXX (Nombre del hotel) cuenta con alquiler de bicicletas, lo que permite salir desde la misma puerta del hotel para realizar diversas rutas, con distintos niveles de dificultad o exigencia, incluso sin tener que transitar por ningún tramo de carretera, lo que facilita especialmente la actividad para familias con niños pequeños (Ver el apartado “Nuestras Actividades”).

La vertiente norte de la sierra ofrece bosques más salvajes, no exentos de cierto peligro, tanto por la fauna como por lo abrupto y solitario del terreno, por lo que conviene internarse en grupo y con guías de cierta experiencia.

Finalmente, hacia el sur, por donde se accede a Quintana del Castillo desde Astorga, el terreno es más suave, con colinas y ondulaciones, también con mucho arbolado que se combina con un paisaje de campiña y de ribera, donde alternan los prados y campos de cultivo, especialmente de cereal y maizales, las plantaciones de choperas y arces, el omnipresente robledal, algunos encinares y los pequeños pueblos que se suceden junto a la carretera a lo largo de los 20 km que nos separan de la capital maragata.

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